Summelier HORECA

«El sumiller es un camarero, el que diga lo contrario miente»

Alfonso Fraile es desde hace un poco más de dos años el presidente de la Asociación de Sumilleres de Cantabria, un colectivo que cogió con un pequeño número de socios. Hoy en día, abierta a todos aquellos que quieran saber un poco más sobre vinos, tiene más de cuarenta. Innovador, activo y con muchas ideas por desarrollar, en su mente está ya la organización este año de un curso de formación, con titulación universitaria, y barato para los alumnos. Un buen amante del buen vino que no le hace ningún asco a la cerveza, dice que hay que beber con los amigos y que el blanco se está consumiendo ahora mucho más que en toda la historia.

¿Qué es exactamente un sumiller?

Un camarero que se ha especializado en vinos, destilados y algunas otras cosas como quesos, mermeladas…, un montón de cosas. Un camarero que se encarga además de la compra, conservación, mantenimiento y venta de vinos. En restaurante, el encargado de la bodega que también compra y conserva -cada vino tiene su conservación- y sirve al cliente. También puede ser el jefe de bodega en unas grandes superficies comerciales. En definitiva, un camarero, y el que diga lo contrario miente.

¿Cómo y cuándo se crea la Asociación de Sumilleres de Cantabria?

En los años 80 ya había compañeros que hablaban de cosas muy raras. Del color y el olor del vino, de su acidez… Eso generó en una asociación de sumilleres que con el tiempo desapareció. Hace poco más de dos años me vino a ver un señor, Pablo Martín, presidente de la Asociación Nacional de Sumilleres (UAES), que había pensado en que yo dirigiese la asociación aquí. Así que me puse en contacto con el anterior presidente, Juan Antonio Gutiérrez, y comenzamos a rodar.

Summelier HORECA¿Cómo está después de ese tiempor la asociación regional?

Entonces había tres personas que hablaban de vinos y ahora somos cuarenta socios, y creciendo.

En cuanto a su labor, ¿qué ha hecho hasta ahora?

Yo he abierto la asociación. En Cantabria, que vivan de su trabajo como sumilleres, hay quince profesionales. Hoy en la asociación hay además bodegueros, empresarios, camareros, gente de tiendas especializadas, jefes de bodega de grandes superficies y hasta un médico. En definitiva, gente que quiere saber de vinos. La gastronomía está de moda y como el vino forma parte de ella, también.

Y para ser sumiller, ¿qué hay que hacer?

Hay cursos, pero no en Cantabria. Pero lo vamos a solventar este año. Se va a organizar uno junto con la Asociación Empresarial de Hostelería, con titulación universitaria. Los cursos son carísimos, el Basque Culinary Center cobra 7.000 euros y yo quiero hacerlo por 200. Wine Set es una empresa que organiza cursos para sumilleres a escala internacional y su directora es cántabra. De hecho, sus padres viven en al calle General Dávila de Santander. Ya nos hemos puesto en contacto con ella para que nos ayude, y este año, sí o sí, habrá curso de formación.

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