Una empresa malagueña crea un sistema para que el cliente esté en contacto por el móvil con el camarero

ClickTom diseña una aplicación que conecta a los clientes con los camareros y la cocina para mejorar el servicio El restaurante Brutus, especializado en comida gigante y con establecimientos en la capital, primero en ofrecer el servicio a los comensales

 

Juan Soto | Málaga

Las nuevas tecnologías han entrado de forma decisiva en los salones de los restaurantes para mejorar el servicio y hacer más cómoda la estancia de los clientes. El restaurante Brutus de la capital, especializado en comida gigante, acaba de implantar un sistema para que los consumidores puedan pedir sus platos desde el teléfono móvil. A través de una página web y de un acceso remoto, las personas que acuden al negocio pueden ponerse en contacto tanto con los camareros como con la cocina.

Este nuevo sistema, desarrollado por la empresa malagueña ClickTom, se implantó de forma piloto hace un par de meses en el restaurante del centro comercial Plaza Mayor, aunque su originalidad ha permitido que ya se ha extendido a los 16 establecimientos de la cadena. Sus creadores adelantan que en breve se podrá ver en numerosos establecimientos de la Costa del Sol y en grandes cadenas de restauración repartidos por toda España.

El propietario del establecimiento en el que se realizó la prueba, Antonio Romero, explica que este servicio les permite mejorar la atención al cliente y descargar de trabajo a los camareros. «Muchas personas quieren ser atendidos en cuanto llegan y se ponen nerviosos si se tarda un poco porque haya muchas mesas llenas», dice. Por ello, gracias a esta aplicación –que no necesita ninguna instalación, sino solo ser validada por alguno de los camareros– «los clientes pueden autocomandarse y sentirse partícipes de la experiencia de acudir al restaurante a comer».

El sistema va más allá e incluso permite a los consumidores contactar con el personal o pedir la cuenta sin necesidad de tener que localizar a los camareros previamente. «Cuando los clientes utilizan la aplicación, la comanda sale directamente en la cocina con el número de mesa desde la que se ha hecho el pedido, por lo que también se puede trabajar de forma más organizada».

Este nuevo método de controlar el negocio también se convierte en un gran aliado de los empresarios, ya que pueden controlar en todo momento lo que se está pidiendo en las mesa y revisar las cuentas del negocio desde cualquier lugar del mundo. «Con una simple conexión a internet puedo saber si el restaurante esta lleno, cuáles son los platos más demandados y la rentabilidad del negocio».

Mejorar la gestión

Este profesional asegura que esta tecnología le ayuda de forma decisiva a gestionar el local, aunque en ningún momento se plantea reducir el personal por disponer de dicho software: «», asegura. Es más, defiende que los trabajadores siguen teniendo un peso fundamental porque deben servir todos los platos por las mesas.

La afición de este profesional por las nuevas tecnologías se nota desde que se entra al restaurante. Romero acaba de instalar también lámparas con altavoces para que cada cliente pueda escuchar su música preferida mientras se toma una hamburguesa o un refresco. Al igual que la tecnología anterior, sólo hace falta buscar el dispositivo con el bluetooth del móvil y reproducir el contenido deseado. «Pero no sólo sirve para poner música; por ejemplo puedes poner un mensaje personalizado para darle una sorpresa a alguien en una celebración», explica.

Este profesional, que lleva ocho años trabajando en el centro comercial, explica que todas estas novedades gustan sobre todo a las personas jóvenes y a quienes no quieren estar pendientes de dónde está el camarero. «Mientras muchas empresas tratan de innovar de puertas para adentro, nosotros quisimos darle la voz a los clientes, para que puedan disfrutar e interactuar con nosotros». Igualmente dice que quienes lo utilizan «ya no quieren utilizar otro método ni vuelven a llamar al camarero». Cuestión de gustos.